Antonio (63) está comenzando a sentirse viejo mientras quema en una gran fogata las pertenencias que fueron de su padre. Un momento clave en su vida donde su encuentro con Emilia (39) será fundamental para que logre salir de la inercia en la que transcurren sus días. Es el comienzo de una profunda transformación, la cual le permitirá iniciar un vínculo con Mariana, su hija de 12 años.