Un vestido se pone a la venta para recaudar fondos en una institución de retiro para artistas escénicos. Es la famosa Casa del Teatro. Allí viven alrededor de cuarenta artistas. Para ser aceptados tuvieron que demostrar años de trayectoria y no contar con recursos para la subsistencia. Una propuesta para realizar unas obras con Teatro Bombón hace que la rutina que llevan en la casa sea interrumpida ante la oportunidad de volver a actuar. Los actores se validan con el aplauso del público y siempre pueden volver a transformarse y ponerse en circulación.