Mientras Finn, ahora de 17 años, lucha por sobrellevar su vida después del cautiverio, Gwen, de 15 años, comienza a recibir llamadas en sus sueños a través del teléfono negro y a tener visiones inquietantes de tres niños que son acechados en un campamento de invierno conocido como Alpine Lake. Decidida a resolver el misterio y a acabar con el tormento de su hermano, Gwen convence a Finn para ir al campamento durante una tormenta de nieve. Juntos, los dos hermanos deberán enfrentarse a un asesino aún más poderoso desde la muerte.