Khaled, un niño de 12 años de una aldea palestina, tendrá la oportunidad de ver el mar por primera vez en su vida durante una excursión escolar. Sin embargo, al llegar a un puesto de control militar, los soldados alegan que su permiso no es válido y lo envían de regreso a casa, mientras sus compañeros siguen viaje. Profundamente decepcionado, Khaled decide emprender solo el camino hacia el mar, aunque no conoce la ruta ni habla hebreo. Cuando su padre, Ribhi, un trabajador indocumentado en Israel, descubre que su hijo ha desaparecido, abandona su empleo para buscarlo, arriesgándose a la detención y a la pérdida de su sustento.